Provinciales

Cómo pasó Melella del «voten al presidente que quieran» a sumarse al espacio de Fernández

La histria indica que las elecciones pueden generar un clima impensado entre los actores políticos, situación que se genera a nivel nacional y no escapa a la realidad de Tierra del Fuego.

Tal es así que, durante las últimas semanas, se ha anunciado en la provincia una Alianza entre el espacio del Frente de Todos, liderado a nivel nacional por Alberto y Cristina Fernández -a nivel local por los intendentes Vuoto y Perez- y el FORJA, partido éste que tiene mayor representatividad en Tierra del Fuego como en ningún otro punto del país.

El partido que «se suma» al peronismo fueguino tiene como especial referente a un experto en alianzas. Y es que Gustavo Melella ha sabido hacerse fuerte en espacios siempre ajenos y que utilizó para retener alguna cuota de poder. Lo hizo en 2011, cuando utilizó a la Unión Cívica Radical para poder llegar a la intendencia de Río Grande, así como también en 2015 para poder ser reelecto en dicho cargo y, finalmente, en 2019, cuando ya formando parte de FORJA se unió al MOPOF con el objetivo de llegar a la gobernación.

Lo curioso -y este fue el condimento que le adiciona lo sorpersivo a esta «unidad»- es que el propio Gustavo Melella, ya habiendo sido electo gobernador de Tierra del Fuego, propició en la elecciones legislativas nacionales de ese mismo 2019 a que la ciudadanía «votara al presidente que quiera», pero que eligiera a sus candiadatos a diputados y senadores porque eran «los únicos que iban a representar» los intereses de los fueguinos.

Y claro, con la incertidumbre de no tener claro si Mauricio Macri sería reelecto o si resultaría triunfante Alberto Fernández -quien no le había brindado su apoyo, sino todo lo contrario-, Melella no se inclinó por un sector ni otro, especulando con el resultado electoral a nivel nacional. A ello se le sumó otro condimento: el exintendente se encontraba de retirada del Municipio y en esa especie de «luna de miel» que da haber salido triunfante en una elección.

Melella no acudió, apenas fue electo, a hacer alianzas a nivel nacional para hacer frente a su gestión. Mucho menos acudió a las reuniones con Rosana Bertone para poder realizar una transición ordenada. Todo hacía parecer que el actual mandatario fueguino sería por demás «independiente» en su gobierno y estaría lejos del peronismo y de cualquier presidente, sea del color que sea.

Luego asumió. Melella llegó a Casa de Gobierno en Ushuaia sin conocer mucho la inmensidad del Estado fueguino. Fue ahí que, sumada la situación pandémica, se dio cuenta que era imposible hallarse al margen de la gestión nacional y que, fuera quien fuera el presidente, dependería igual y que no daba lo mismo quien ocupara el sillón de Rivadavia.

Pero Melella, como casi siempre, tuvo suerte. Alberto Fernández le extendió la mano por demás a Tierra del Fuego y logró solventar los gastos de la pandemia, de la administración pública en general y, ante ese panorama, el gobernador fueguino hasta aprovechó para aumentarse el sueldo, el de todos los legisladores y el de sus funcionarios.

Claro que, con diferencias en la gestión municipal a la provincial, Melella rápidamente constató que no era fácil hacerse el distraido a las decisiones y gestiones nacionales para poder generar un clima cálido a la relación provincia-nación y, así, llevar a cabo la gestión de gobierno sin muchos sobresaltos.

A pesar de ello, la imagen del Gobierno Provincial se vio golpeada por malas decisiones y por no poder llevar a cabo una administración de la pandemia con independencia de Nación. Es decir, Melella -y toda aquella persona que llegue a la gobernación de TDF- depende 100% del sostenimiento de una buena relación con el Gobierno Nacional.

La situación se explica por sí sola y, una vez más, no es por convicción sino por conveniencia que Melella se suma ahora al peronismo, a ese peronismo que por momentos logró dividir en las urnas. Ahora, para no pasar vergüenza en los comicios, el gobernador necesitó -y así gestionó-

Sin dudas en este 2021, a Melella no le va a dar lo mismo a quien se vote y necesitará consolidar el apoyo de nación si quiere tener aunque sea un mínimo de expectativas de cara al 2023.

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